Cinco viviendas en la carretera Gregorio Luperón siguen sepultadas tras las lluvias

Vía afectada por los efectos de las lluvias en la zona de Puerto Plata.

8Octavio Antonio Castillo indicó que en las casas residían varios hijos suyos, con sus respectivas esposas e hijos, y que tuvieron que mudarse a Gurabo…

SANTIAGO. Desde el pasado mes de noviembre a la fecha, unas cinco viviendas han sido sepultadas por los derrumbes y deslizamientos de tierra que se producen constantemente en la parte montañosa de la carretera turística Gregorio Luperón y que por su mal estado mantiene incomunicadas a esta provincia y Puerto Plata.

“Cuando se hundió la primera casa corrí a avisarle a los vecinos que salieran pronto, ya que venía otro alud de la loma y entonces ellos se mandaron para el colmado de enfrente”, subrayó Octavio Antonio Castillo.

Indicó que en las casas residían varios hijos suyos, con sus respectivas esposas e hijos, y que tuvieron que mudarse a Gurabo, ya que no tenían recursos para reparar las viviendas y por el peligro que la situación representaba.

Indicó que luego del derrumbe de las casas, ninguna autoridad del Gobierno se presentó al lugar a socorrerlos.

“Aquí en cualquier momento seguirán hundiéndose casas, ya que las lluvias no dan tregua y las lomas tienen mucha agua debajo”, puntualizó Castillo.

Dijo que por suerte no se ha producido ninguna muerte.

A la altura del kilómetro 18 de la carretera, cuya extensión es de 60 kilómetros desde Gurabo hasta la ciudad de Puerto Plata, se han producido nuevos hundimientos del pavimento, donde el Ministerio de Obras Públicas ha colocado avisos de peligro.

Varias familias han abandonado sus casas porque están en zonas de peligro, como es el caso del agricultor Fernando Rodríguez, quien dijo que una hermana suya se mantiene en el lugar a la espera de que le ayuden, ya que no tiene recursos para mudarse de la comunidad.

Bajan ventas

Comerciantes consultados declararon que desde que se dañó la carretera, hace unos ocho años, las ventas de sus negocios bajaron en más de un 50 por ciento.

Francisco Javier Gómez, dueño de un ventorrillo, declaró que cuando la vía estaba en buenas condiciones y había un tránsito normal de vehículos públicos y de los turistas, vendía por montos de 2 y 3 mil pesos diarios, pero que ahora apenas vende 200 pesos.

“Solicitamos a nuestro presidente Danilo Medina que ordene la construcción definitiva de esta carretera, ya que es una zona productiva, pero que se atrasa porque no tiene forma de cómo vender lo que produce”, expresó Ramón Toribio, propietario de varias tareas sembradas de habichuelas y maíz.

Mientras que Juan Epifanio Veras, encargado de la tienda de ámbar La Cumbre, declaró que su hijo tuvo que despedir tres empleados, ya que no están vendiendo nada.

Dijo que hace seis o siete años el negocio era visitado por cientos de turistas que venían de Puerto Plata, pero que por el mal estado de la carretera, nadie se aventura a transitar.

En varias ocasiones, el Ministerio de Obras Públicas y empresas privadas han llevado equipos pesados a la carretera, pero nunca concluyen los trabajos que reinician.

A la carretera se les construyeron varios kilómetros de contenes y algunos gabiones de concreto armado en zonas de derrumbes.

Los choferes han realizado varias huelgas, pero no han logrado la reconstrucción de la vía.

 
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