Cosiris será la primera exaltada del grupo que comenzó en el Proyecto Nacional de Voleibol

1SANTO DOMINGO. Gioriver Arias la vio en San Cristóbal, en un torneo en el que participó el club Mirador. El talento de la niña le llamó tanto la atención que se vio motivado a conversar con Andrés Rodríguez… García y Rosa Evelinda Andino de Rodríguez. Así llega Cosiri Argendis Rodríguez Andino a conectar con el voleibol de alto nivel en Santo Domingo. Gioriver insistió, pero ella también se impuso. “La constancia y el deseo que tenía de entrenar y de ser mejor. Realmente me puse seria, porque ellos (sus padres) no me querían dejar. Les dije ‘yo quiero’”, detalla las razones de cómo deja a su ciudad.

No deja de mencionar a Miguel Andújar “Minguito”, quien la introdujo en las técnicas del voleibol. “Fue la primera persona que a mí me entrenó en San Cristóbal en la Escuela Pablo Barinas, de Lavapies, San Cristóbal”.

Ese proceso que conllevó un necesario sacrificio, lágrimas y dolor, como ella reflexiona, es lo que permitió que hoy Cosiris (con s, como a ella le gusta) se encuentre entre las 15 figuras del deporte que el próximo 16 de octubre serán exaltada al Pabellón de la Fama del Deporte Dominicano.

El talento de Cosiris también le permitió jugar baloncesto superior en el Distrito Nacional y lo hizo con San Carlos. Pero llegó el momento de decidir y es así que se inclina por el voleibol, ya de hecho no podía hacer quedar mal a Gioriver.

El 16 de octubre ella será la primera voleibolista del programa de selecciones nacionales, que dirige Cristóbal Marte, en ser exaltada. Un primer grupo de jóvenes en el que estuvieron Francia Jackson, Nuris Arias y Yudelkis Bautista, entre otras. Milagros Cabral llegó un poco más tarde. “El grupo que comenzó en el 94 fue un grupo perfecto. Un grupo que todo el mundo respiraba el mismo aire. Todo el mundo soñaba lo mismo. Jorge Pérez Vento logró hacer de ese grupo algo tan maravilloso como que no tenía grietas”, dijo Rodríguez a Diario Libre

Su edecán

Cosiris es la segunda de cuatro hermanos. Andrés es el mayor, seguido del Yesmery Rodríguez, la tercera y Andrés Horinell, el cuarto, quien será su edecán.

“Quería que fuera Gioriver, pero lo tomó otra persona”, señala Cosiris, a quien le sobran candidatos para esa distinción. Escogió a su hermano menor por razones especiales. “Es mi alma gemela. Somos la misma persona en diferentes cuerpos. Él es uno de los hombres que más me ha cuidado en la vida, siendo menor que yo. Un guerrero, un luchador, trabajador desde poca edad, un excelente hermano, amigo, padre, esposo, hijo”, define.

Razones de su progreso

Al momento de detallar qué la hizo grande en la cancha, al punto de llegar a ser capitana de la selección, miembro del único oro de Juegos Panamericanos, reforzar en España, Italia, Puerto Rico, entre otros países.

“Primero el amor que sentía y siento por el voleibol. Siempre ha sido prioridad en mi vida”, señala. “El respeto que me enseñaron a tenerle a esa disciplina, a mi patria, mi bandera, mi himno. El apoyo del mi familia. Mi entrega, mi sacrificio incondicional. No había dolor, no había menstruación, no había fiesta, no había novio, no había nada. Sólo había Dios, voleibol y mi familia”, expresa.

El carrito azul de Gioriver
Cosiris hizo el tercer y cuarto de bachillerato en San Cristóbal. Recuerda que viajaba todos los días desde la Villa Olímpica de Las Américas de aquí, hasta el Liceo Enedina Puello Renville, en Madre Vieja. Define la casa de Gioriver Arias, como el “albergue” de muchas atletas que venían del “campo”. Había un “carrito azul” y en ese se transportaban hasta la casa de Arias. “Cabían como 15 gente”, bromea. Las que no cabían debían pagar su pasaje. “Como era novata tenía que pagarlo, aunque él nos daba el dinero. Gioriver no podía dar dos viajes por la gasolina”.

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